26 may 2009

4 may 2009

Certezas

A ver cómo es.
Estaba quieta la inquietud por una vez.
La desazón en sazón y
¡cómo se parecía el mundo a Gerarda
envuelta en sensaciones de encaje!
Las palabras chocan contra la tarde
/y no la descomponen.

La furia no me deja solo conmigo.
Habrá que recortar la sombra militar.
¡Camaradas especialistas en esperar cansancios:
apaguen el amor dudoso
que baja humilde y despacito!
Hasta el revés del cosmos morirá!

de Gelman.
El poder de la mirada del otro es el convertirme en un objeto para su mirada. Sigue tratándose de mí, pero soy yo para el otro, y ya no para mí mismo.